-”Pues tenemos un problema”- Eso le dije a la doctora que muy amablemente me explicó que el motivo de mis abortos de repetición era un desorden de cromosomas.
Ella, abriendo más los ojos, me dijo - “¿Que estás embarazada?”
-“Pues sí, de ocho semanas.”
-“No, no es un problema: es una lotería. Ven dentro de quince días y si está, es que viene a quedarse, si no, ya sabes por lo que tendrás que pasar.”
Algo me decía que esta vez iba a tener suerte. Ni le fuimos a buscar ni pusimos medios para que no viniera, simplemente ella eligió el momento en el que quería venir.
Hace muchos meses de esto, pero a mí me parece que fue antes de ayer. Aún esta noche me desperté tocándome la barriga, por miedo a que todo haya sido sólo un sueño. Pero está ahí, dándome pataditas y me parece tan maravilloso como increíble.
Se llamará Ana, como mi madre, y salgo de cuentas casi el día de la madre, el mismo día que un año antes estaba despidiéndome de un hermanito que no llegó a nacer. No quiero olvidarlos. Ellos me trajeron hasta este momento, me hicieron más sabia y gracias a ellos conocemos lo que les puede pasar el día de mañana a mis hijas.
Me paso los días organizando su fiesta de bienvenida. Tiene que ser un momento especial. No quiero que nada ni nadie lo estropeé. Será en casa, en intimidad, con gente a la que su llegada les hace una ilusión especial, porque ella es especial, es mi hija.
Faltan 3 semanas para la fecha prevista de parto, pero yo aún no me lo puedo creer: ¿Le han quitado semanas a este calendario? Que rápido pasa el tiempo. Cuando veía a una mujer embarazada sentía una envidia enorme, pensando en cuando volvería yo a sentir ese estado. Y ahora yo estoy así. Me miro y no me lo creo. No estoy sola en este cuerpo. Te quiero Ana. Gracias por elegirme.
Con la intención de hacerme a la idea de que sí, de que soy yo la que está embarazada y de que antes o después la tengo que dejar salir, me he hecho una foto y la he puesto en el comedor, a la vista. Pronto espero poner a su lado otra más bonita aún: la de Ana en brazos de su hermanita Nerea.
Como dije una vez: “La esperanza se guarda en lugares muy pequeños”. Esta foto es el triunfo de la mía. Un lugar que ha crecido para ella.
Bellísimo escrito y sentimiento…. es así…. es real…. ahí está tu Ana y pronto la podrás disfrutar fuera….Enhorabuena de todo corazón!
Emocionante!!! Enhorabuena, Transi. Bienvenida, Ana! Sois muy afortunadas de teneros!!!
Un abrazo grande!!!
Transi, acabo de descubrir tu blog. Qué de casualidades me traen hasta ti; hace unos días no sabía de tu existencia, te veo en Facebook a través de una amiga común y hoy leo tu “entrevista” en Bebés y Más.
Me alegra muchísimo verte radiante en esa foto, pensar que pronto pronto pronto tendrás a Ana entre tus brazos y que, además, llegará al mundo rodeada de amor y amparada por gente que la espera con paciencia y una sonrisa. Esa bienvenida no tiene precio.
Has recorrido un camino muy duro, tanto que muchas no podemos ni imaginárnoslo, pero como tú misma dices, te ha convertido en la mujer llena de sabiduría y serenidad que eres hoy.
Te mando un gran abrazo aunque nos choquen las preñibarrigas
Pues te agradezco mucho tus palabras y ese abrazo que me llega al corazón. Es cierto que no nos conocemos, pero a veces siento una conexión especial con algunas desconocidas que sé que me comprenden mejor que muchos de los habituales conocidos…Ya me entiendes! Un besazo enorme y ese abrazo nos lo daremos algun día, con o sin barriga de preñis!!!
Te acabo de encontar es la segunda vez que te leo, después de la entrevista en Bebés y más.
Te mereces lo mejor.
Un beso grande.
hola. lei tu nota a la que llegue de casualidad… todavia no se como y queria contarte que a mi me paso lo mismo y encuentro en tus palabras mucho de lo que sufri cuando perdi a mi bebe… tuve dos embarazos con perdidas por baja progesterona y en el tercer embarazo volvio a pasar lo mismo… comienzan las perdidas pero esa vez no tome la progesterona y a las 13 semanas el embarazo se perdio, habia crecido probablemente hasta las 8 o 9 y se detuvo y fui a cirugia. en tu recuerdo me veo reflejada… y despues de los estudios, y justo a un año de aquel episodio nacio mi tercer bebe… que fue una nena y se llama sofia… que ahora tiene 2 años… y tambien tengo una Ana de 3 meses, asi que nos unen tantas cosas que quise escribirte. son 4 mis corazones… las nenas y dos varones… agustin de 7 años y luciano de 4. gracias por compartir los sentimientos de tu corazon. un beso.
Hola María Elvira! Gracias a ti por contarme tu historia que, como tú dices, tanto recuerda a la mía. Ninguna mujer debería perder un hijo, ni antes ni después de nacer, pero ya que estas cosas desgraciadamente pasan, es bueno que nos encontremos y compartamos esos recuerdos, porque nosotras sabemos que aunque no acostumbremos a hablar de estos sentimientos con nuestro entorno, nunca olvidaremos a “nuestros angelitos”. Te mando un abrazo enorme y muchos besos para tus tesoritos, nuestros pequeños grandes milagros!